Cuando el niño era niño,
iba con los brazos colgando,
quería que el ríacho fuera un arroyo,
que el arroyo fuera un río,
y este charco el mar.
Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
todo estaba animado para él,
y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño
no tenía una opinión formada sobre nada,
no tenía costumbres,
se ponía en cuclillas, se largaba,
tenía un remolino en el pelo,
y no hacía caras cuando lo estaban fotografiando.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
